sábado, 7 de febrero de 2015

SÍNTOMAS DE UNA ÚLCERA DE ESTÓMAGO





Una alimentación demasiado ácida, una dieta incorrecta y factores como el estrés o la ansiedad, pueden ocasionarnos úlceras gástricas. Una realidad bastante común en nuestra actualidad, debido a nuestros hábitos de vida –a veces negativos-, que merece la pena conocer. ¿Nos acompañas
RECONOCE LOS SÍNTOMAS DE UNA ÚLCERA DE ESTÓMAGO
En ocasiones, pasamos por alto muchas cosas que ocurren en nuestro cuerpo. Hay veces que la presión diaria, las obligaciones y el deber familiar o laboral nos hacen pasar por alto realidades que ocurren en nosotros mismos. Te alimentas mal y con prisa, dejas que el estrés abrace tu vida sin disponer de instantes de calma donde ser tú misma y disfrutar de tus aficiones. Nuestro organismo reclama un equilibrio emocional y físico, ahí donde siempre le aportemos los mejores nutrientes. ¿Sabías, por ejemplo, que nuestros sistema digestivo es quien más recibe los efectos negativos del estrés o la ansiedad? Suele decirse que actúa como nuestro segundo cerebro, de ahí que se vea tan habitualmente dañado, siendo precisamente las úlceras uno de esos efectos tan habituales. Heridas de nuestra cotidianidad, que afectan a nuestro cuerpo. Veamos ahora sus principales síntomas.
1. ATIENDE A TUS DOLORES ABDOMINALES
En especial las molestias centradas en el abdomen y las zonas entre el esternón y el ombligo. Pueden ser molestias breves de mayor o menor intensidad. ¿Sabes, por ejemplo, en qué momentos se suele evidenciar más este dolor? Sobre todo cuando tenemos el estómago vacío, justo entre las comidas. Sentimos un dolor ardiente que nos quema. Es verdad que un anti ácido puede aliviarte, pero es muy característico sentir esas inflamaciones por la noche o simplemente cuando tienes hambre.
2. PEQUEÑOS SÍNTOMAS QUE FORMAN EL CUADRO DE UNA ÚLCERA ESTOMACAL
En ocasiones podemos padecer uno o dos síntomas de los aquí presentados, pero con el tiempo estas sensaciones leves se pueden volver persistentes hasta aumentar en gravedad experimentando, en muchas ocasiones, todas ellas. Debemos tenerlo en cuenta y observar sobre todo si es algo persistente.
Tener muchos gases y eructos.
Tener temporadas en que se nos va el hambre y perdemos peso.
Disponer de una sensación de plenitud tras comer y tener dificultades para beber líquidos. Nos cuesta y nos cansa -por ejemplo- beber un vaso entero de agua.
Agotamiento y cansancio diario.
Tener náuseas por las mañas y sensación de malestar.
3. SÍNTOMAS DE UNA ÚLCERA GRAVE
También hay que tener en cuenta esos casos en que los síntomas nos advierten ya de una úlcera grave. De características consideradas graves y que nos deben convencer de ir cuanto antes al médico. Toma nota:
Heces oscuras, con rastros de sangre.
Tener ganas de vomitar casi cada día, angustia persistente que, en ocasiones, termina con un vómito donde aparece un poco de sangre. Aspectos como estos deben convencernos de inmediato para acudir al doctor.
CONSEJOS ALIMENTICIOS PARA TRATAR LA ÚLCERA DE ESTÓMAGO
En primer lugar hemos de tener en cuenta todos aquellos alimentos que pueden hacernos daño. Ya sea directa o indirectamente hay componentes que, como la sal, son capaces de ocasionarnos problemas como la hipertensión o inflamaciones que, de un modo u otro afectan a nuestra úlcera. Así que, además del tratamiento que nos prescriba el médico es básico que lo complementes con estos consejos.
ALIMENTOS NO RECOMENDADOS
Evita la sal y el azúcar.



Los dulces también son negativos, incluyendo el chocolate, los caramelos…
Sustituye la harina blanca por la integral
Mejor limita o evita el beber refrescos azucarados e incluso jugos de las tiendas, ya que apenas disponen de vitaminas y tienen demasiado azúcar.
Limita el consumo de café y evita el alcohol.
Los lácteos no son recomendables.
Evita comer vísceras, tales como riñones, corazón….
Las salazones y encurtidos tampoco nos sentarán muy bien en caso de tener úlceras.
ALIMENTOS RECOMENDABLES
Son estupendas las llamadas verduras alcalinas, tales como las alcachofas, espinacas, puerros, calabacines, col, apio, endivias, champiñones, lechuga, calabaza, coliflor, col lombarda… tampoco pases por alto las recomendables especias como el orégano.

No descuides tampoco las infusiones de menta, melisa, regaliz, tomillo, menta, genciana y melisa. Son muy digestivas, suaves, protectoras y anti-inflamatorias. Podemos tomarlas dos veces al día después de las comidas y de modo tibio, que no estén muy calientes, te ayudarán a sentirte mejor. Tampoco tengas miedo a ponerles un poquito de limón, que aunque sea un cítrico ácido normalmente actúa como un buen protector.



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